viernes, 29 de mayo de 2009

Fernando Pessoa. Autopsicografía.


El poeta es un fingidor.

Finge tan completamente

que hasta finge que es dolor

el dolor que en verdad siente.


Y, en el dolor que han leído,

a leer sus lectores vienen,

no los dos que él ha tenido,

sino sólo el que no tienen.



Y así en la vida se mete,

distrayendo a la razón,

y gira, el tren de juguete

que se llama el corazón.

lunes, 25 de mayo de 2009

Dos haikus (desconozco sus autores).

Cogerla, ¡qué lástima!
Dejarla, ¡qué lástima!
¡Ah, esta violeta!


El gatito
al que se pesa en la balanza
prosigue sus juegos.